NUESTRA HISTORIA

 

“EVOCAR A NUESTROS ANCESTROS E INVITARLOS A COMPARTIR SUS HÁBITOS A NUESTRAS MESAS”

 

Mi nombre es Valentina Ureta.  Soy chilena, egresada de Letras Hispánicas en la Universidad Católica. Soy también amante de la cocina y las historias –la sobremesa-. Dulcería Aztlán nace como invocación a mi infancia. Vivimos 6 años en ciudad de México, el D.F, con mi familia. La comida mexicana te marca rápidamente y ya no se te vuelven a olvidar esos sabores de sus calles, carritos de elotes y puestos de tacos al pastor. México tiene una cultura infinita. Tienen muy presentes a sus ancestros y su sabiduría. Estos ancestros lo son de toda América. 

La cultura indígena es sumamente rica, pero rica de lo que es realmente rico. Panes, semillas, preparaciones con lo básico de la agricultura y la caza. Preparaciones simples pero con sabores complejísimos. Frutos secos, otros frutos (entre ellos muchos chiles o ajíes), hierbas, trigo, maíz, miel, se combinan bajo manos expertas para convertirse en platos exquisitos, nutritivos y naturales. 

Volver a pensar en estos sabores y contando con el beneficio de sus ingredientes es como nacen nuestras palanquetas. Quería compartir la historia de nuestros pueblos precolombinos y qué mejor que hacerlo invocando sus tradiciones y sus gustos. La idea es ofrecer productos simples, basados en ingredientes seleccionados, que hablan del pasado de América, anterior a la fábricas y los químicos. Evocar a nuestros ancestros e invitarlos a compartir sus hábitos a nuestras mesas.


“Aztlán es la referencia al origen de los orígenes. Justamente lo que buscamos compartir contigo a través de nuestros productos”


¿AZTLÁN?

Aztlán es una ciudad-islote de la mitología azteca, cuya localización precisa se desconoce, pero que se cree hacía referencia a una de las islas del lago de Texcoco, en el suroeste del valle de México. Según códices, 200 años antes de la fundación de Tenochtitlán, los aztecas se autodenominaban mexicas y vivían en Aztlán. Desde esta ciudad emprenden rumbo y peregrinan durante 200 años, buscando la señal que su dios tribal Huitzilopochtli les había indicado para asentarse: un águila comiendo una serpiente sobre un nopal. Esta imagen fue visualizada sobre Tenochtitlán, que se convirtió en la capital del imperio mexica. Posteriormente, investigadores denominarían al grupo: “aztecas”, haciendo referencia, justamente, al origen de los primeros pobladores de Tenochtitlán: Aztlán. Aztlán es la referencia al origen de los orígenes. Justamente lo que buscamos compartir contigo a través de nuestros productos. Aztlán es conciencia de lo que llevas a tu boca; conciencia de los ingredientes, de las tradiciones, de la memoria de los árboles que hace tanto tiempo nos regalan sus benditos frutos.

 

EQUIPO ♥

 

DANIELA BAEZA

Empaque y pedidos

BÁRBARA DÍAZ

Administración

ROSARIO URETA

Diseño